Boletín de Marzo de 2003
 
Boletín Informativo

El Centro UNAM -Harlan, bioterio de primer mundo.

En él se producen, bajo las más estrictas normas de calidad biológica, miles de ejemplares de diversas cepas de roedores de laboratorio

Cuando el personal del Centro UNAMHarlan de Producción de Animales de Laboratorio llega a ese bioterio, debe desvestirse, darse una ducha desinfectante y ponerse ropa y zapatos esterilizados. Por supuesto, no se le permite llevar maquillaje, ni cadenas ni accesorios de ningún tipo...

Por si fuera poco, las instalaciones del Centro UNAM-Harlan cuentan con un sistema de ventilación y aire acondicionado con filtros capaces de impedir la entrada de partículas de sólo 3 micras de diámetro, una autoclave de alto vacío para esterilizar cualquier objeto y sustancia que se introduzca en ellas, y una cámara de desinfección química para aquellos objetos que no pueden ser esterilizados mediante calor.

Con tales medidas y aparatos, este bioterio tipo barrera -cuya responsable es la maestra en ciencias Isabel Gracia Mora- persigue un objetivo único: producir, bajo las más estrictas normas de calidad biológica, ejemplares de diversas cepas de ratas y ratones de laboratorio que sin duda contribuirán a que muchas investigaciones biomédicas arrojen resultados altamente confiables.

Resultado de un convenio
Desde el 16 de mayo de 2001, día en que fue inaugurado, el Centro UNAM-Harlan es el único de América Latina que produce roedores con calidad biológica estándar internacional verificada y certificada. Por ello hoy se le considera un bioterio de primer mundo.

Ubicado en la planta baja de la Unidad de Experimentación Animal del conjunto E de la Facultad de Química, en Ciudad Universitaria, es resultado de un convenio firmado entre la UNAM y la empresa Harlan México, S. A. de C. V., dedicada a la producción comercial tanto de animales de laboratorio como de insumos para bioterios.

El Centro UNAM-Harlan puede producir alrededor de 100 mil ejemplares al año y satisfacer aproximadamente 50 por ciento de la demanda de los laboratorios nacionales y entre 85 y 90 por ciento de la demanda de los laboratorios de la misma Universidad Nacional.

Roedores sanos, libres de organismos patógenos
Los roedores del Centro UNAM-Harlan están sanos, libres de organismos patógenos, porque son producidos con procedimientos similares a los que se ponen en práctica en Estados Unidos, Japón y Francia para criar animales de laboratorio.

Cada tres meses, el Centro UNAMHarlan envía a la Universidad de Missouri, en Columbia, Estados Unidos, varios ejemplares vivos para que ahí se constate su perfil microbiológico y su autenticidad genética. Esos roedores son sometidos a una serie de pruebas (necropsia, serología, parasitología, histopatología y microbiología, entre otras) para comprobar que en vida estaban libres de virus, bacterias, mycoplasmas y parásitos causantes de alguna enfermedad.

La certificación que otorga la Universidad de Missouri también garantiza que los experimentos en modelos vivos se realizarán en poblaciones absolutamente sanas y definidas genéticamente, lo cual permite que los resultados de las investigaciones científicas sean más precisos.

Así pues, gracias a estos roedores producidos por el Centro UNAM-Harlan, los investigadores pueden estudiar mejor enfermedades como el cáncer, obtener vacunas, probar fármacos, observar la actividad cerebral, hacer trasplantes, desarrollar medicamentos más efectivos...

Dos tipos de cepas

En este bioterio se manejan dos tipos de cepas de roedores: las endogámicas (se aparean individuos emparentados genéticamente) y las exogámicas (se cruzan individuos no emparentados genéticamente; son útiles cuando se necesita la variabilidad genética).

Espacios cerrados herméticamente

Todos los bioterios tipo barrera están libres de esporas, virus y bacterias, y tienen cero contaminación, porque son espacios cerrados herméticamente. Dentro de la barrera que separa al Centro UNAM-Harlan del exterior, hay una autoclave de alto vacío, un portal de acceso, una cámara de desinfección química y una ducha desinfectante para el personal que labora allí.

Beneficios

Gracias al Centro UNAM-Harlan, actualmente: Se cuenta con animales de laboratorio sin enfermedades que comprometan la veracidad y generalidad de los resultados experimentales.

Se puede reducir el número de animales de laboratorio necesarios para dar validez a la información que se genera, pues se utilizan sujetos experimentales microbiológica y genotípicamente más confiables.

El país puede competir a nivel mundial en la experimentación con animales.

Bajaron los costos para las instituciones y empresas que adquieren roedores producidos por la UNAM, ya que éstos cuestan considerablemente menos que los importados.

Se ha desalentado el tráfico clandestino de animales de laboratorio.

En la UNAMů

De la investigación científica experimental en biomedicina, 75 por ciento se realiza en animales vivos.

Se utilizan 120 mil animales de laboratorio para la enseñanza, la experimentación y el estudio.

A ratas y ratones corresponde 98 por ciento , y 2 por ciento a conejos, cuyos, hámsters, perros, gatos, aves y cerdos.